El karma en los bits
No me considero una persona supersticiosa, pero si alguna bicha o augur de mal fario trato de evitar por todos los medios es el nombre de las máquinas con las que trato.
No es nada que esté especialmente fundado (si no, no sería superstición, claro) pero he comprobado que las máquinas con nombres que dan mal rollo terminan dando sorpresas desagradables. Así, tuve un ordenador llamado Cthulhu y otro llamado Azrael, y ambos no fueron retirados por vejez. Uno acabó con la placa base frita y el otro no llegué a saberlo demasiado bien. Es como si hubiera una especie de karma negativo que tuviera que volver de alguna manera.
Así, amiguitos, recordad este consejo: ponedle nombres bonitos a las máquinas. Nombres, por ejemplo, de algo con lo que no os importaría toparos en un caserón solitario durante una noche de tormenta.
Es por vuestro bien.

2 comentarios
Yo uso un algorimo de origen indio (bueno, no, pero a veces lo parece): si monto un ordenador mientras estoy cenando, se llama "pizza"; que otro no tiene monitor y al conectarle uno tras arrancarlo se ve en blanco y negro, su nombre es "panda". Y así con todo.
Aunque reconozco que a veces me sale la cosa por sitios inesperados. Mi Blade 1000 se llama "daito" ("espada larga"), simplemente porque es el mayor ordenador que he tenido (su nombre en clave para Sun es "Excalibur", así que no iba yo muy descaminado).
23 jun 2007 | 08:26 PM
Pero bautizar un ordenador como "pizza", sin duda da buen karma.
23 jun 2007 | 08:58 PM
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